La wawa Chañi llegó a la localidad de El Moreno tras un proceso de restitución impulsado por la Comunidad Aborigen El Angosto. Unas 400 personas lo recibieron con una ceremonia que incluyó sonido de pututos y sahumerios con coa.

Luego de más de un siglo fuera de su territorio de origen, el cuerpo del niño indígena hallado en el Nevado de Chañi regresó a la provincia de Jujuy. La wawa Chañi llegó al pequeño poblado de El Moreno, ubicado a 3.600 metros sobre el nivel del mar en la región de las Salinas Grandes, el jueves 28 de mayo, finalizando un proceso de destierro que comenzó en 1905.
El trámite de restitución fue impulsado por la Comunidad Aborigen El Angosto de El Moreno y formalizado el 27 de mayo en el Museo Etnográfico Juan B. Ambrosetti de la UBA. Junto al cuerpo del niño de cinco años se transportó su ajuar funerario original, compuesto por textiles, sandalias y objetos ceremoniales. El niño fue originalmente una ofrenda en el ritual incaico de la Capacocha, dedicada a los Apus o montañas sagradas.
Alrededor de 400 personas recibieron los restos en una ceremonia donde el sonido de los pututos anunció el ingreso al círculo ceremonial. Se dispuso una mesa orientada hacia el Nevado de Chañi y se realizaron sahumadas con coa y flores de la zona. Los alumnos de las escuelas locales escoltaron los restos con sus sikuris y entregaron cartas sobre el significado de la restitución para su identidad cultural.
Los pobladores de la zona vinculan la ausencia del cuerpo con el derretimiento de las nieves perpetuas de la cumbre desde 1905, cuando una expedición militar profanó el sitio. Su retorno es visto como el regreso del guardián del agua y de la vida. El destino final del cuerpo será decidido mediante una asamblea comunitaria.



